...a través de Bertha Dudde - 07.05.1961
BD 7887 El uso correcto de la fuerza vital …

Mi amor mantiene todo con vida y Mi amor llena todo, pues es la fuerza que fluye constantemente a través de todas Mis creaciones, sin la cual ninguna obra de creación podría existir. Por lo tanto, el ser humano recibe constantemente Mi fuerza de amor, esta le asegura la vida. Es decir, toda fuerza vital fluye hacia él desde Mí, algo el da por sentado, pero que le permite adquirir fuerza espiritual, que entonces le asegura la vida eterna, aunque tenga renunciar a su vida corporal, perdiendo así aparentemente su fuerza vital.

Pero la verdadera vida comienza primero en el Reino espiritual … Por lo tanto, si mi fuerza de amor lo impregna todo, se deduce que nada negativo puede afectar Mi creación desde Mi lado, y que, por consiguiente, toda obra de creación tiene que promover un desarrollo progresivo … que, por lo tanto, cumple un propósito que le ha sido asignado por Mi amor y sabiduría … Porque la fuerza de amor divina siempre debe producir resultados positivos … Sin embargo, queda excluida de esta regla es el ser humano, cuya voluntad determina si utiliza la fuerza vital, que le llena, de manera positiva o negativa mientras camina sobre la Tierra. Porque depende enteramente de su voluntad cómo utiliza su fuerza vital.

Su tarea consiste en adquirir fuerza espiritual, lo cual logra al realizar obras de amor, al usar siempre su fuerza vital para servir por impulso interior … por amor … Entonces el mismo se abre a la irradiación espiritual de amor que una vez rechazó … Y entonces Mi corriente de amor puede inundarlo, y su vida en la eternidad queda asegurada … Pero también puede fracasar completamente como ser humano si usa su fuerza vital negativamente, es decir, si se esfuerza únicamente por cosas terrenales que son transitorias, si no reconoce su verdadera tarea, si no se esfuerza por aumentar su fuerza espiritual y deja su “yo”, que también sigue persistiendo después de la muerte del cuerpo, en un estado de muerte total, ahora incapaz de cualquier actividad porque ya no posee fuerza vital física y no había adquirido fuerza espiritual en la Tierra … Sin embargo, persiste porque nada puede perecer de lo que emana de Mí y de Mi amor …

Y porque Mi amor no renuncia a nada, se esforzará incansablemente por dar vida a lo muerto. Pero este proceso dura nuevamente periodos de tiempo interminables hasta que tiene que, por su propia voluntad, recuperar la “vida” … Nada de lo que Yo he creado puede perecer, pero siempre llega un punto para todo lo creado, en que ello mismo se crea la vida o la muerte … Pues la vida que dura eternamente, es un estado de perfección que el ser debe alcanzar siempre a través del libre albedrío si desea vivir eternamente y no volver a perderla jamás.

Puesto que todo se emanó de Mi amor, y Mi amor nunca cesa, no descansaré hasta poder irradiar nuevamente Mi amor a través de todos los seres creados y así bendecirlos, pues no hay nada insuperable para el amor, no hay límites para el amor, obrará eternamente y no rechazará nada. Pero no se impone; busca encontrar la reciprocidad, y este proceso debe ocurrir por libre albedrío cuando un ser camina sobre la Tierra como un ser humano. Entonces debe abrirse por su propia voluntad a la irradiación de Mi amor, y entonces habrá vencido eternamente a la muerte, entonces habrá despertado a la vida espiritual, y entonces Yo habré logrado Mi objetivo, lo cual Me propuse cuando tuvo lugar el acto de la creación de los seres espirituales.

Mi amor obrará siempre y para siempre y eternamente dará dicha, y vosotros, que emanasteis de Mí, jamás tendréis que prescindir de Mi amor … Solo debéis transformaros de tal manera que seáis capaces de sentir Mi amor … Debéis enriquecer la vida terrenal adquiriendo la vida espiritual, y seréis eterna e indeciblemente bendecidos …

Amén